
MIENTRAS LOS BANCOS CONTROLEN EL PODER FINANCIERO Y MEDIATICO, EL DESAROLLO DE LOS PUEBLOS Y NACIONES POBRES SEGUIRAN POR IGUAL.
El modelo de capitalismo "asistencialista" en América Latina, con bancos centrales atestados de dólares y sin distribución social de la riqueza, con pobreza y desocupación estructural, con contratos laborales basura, con subsidios al capitalismo para contener la inflación y los conflictos sindicales, estalla por falta de recaudación. La recesión económica termina con el proyecto imperial de "poder blando" y prepara el terreno para la "democracia blindada".
No hay comentarios:
Publicar un comentario