arresto de fundador de WikiLeaks
Julian Assang La Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Navi Pillay, ha rechazado las "presiones e intimidaciones" a Wikileaks, defendió la libertad de información y ha recordado que es la Justicia y no los gobiernos quien debe determinar si el portal ha cometido algún delito."El caso Wikileaks lanza un debate entre el derecho a la libertad de información y la necesidad de proteger la seguridad nacional y el orden público.
El artículo 19 del Convenio Internacional de Derechos Civiles y Políticos protege el derecho a la libertad de expresión y el derecho a la información y hay cláusulas que los restringen pero están determinadas por la ley", ha explicado Pillay en rueda de prensa.
"Quien debe determinar qué derecho prevalece es una corte de Justicia, no algunos gobiernos o terceros", ha agregado Pillay, quien ha rechazado"las presiones e intimidaciones a la que han sido sometidos los representantes de Wikileaks, la página en si misma y los servidores que colaboraban con ella".
A juicio de la Alta Comisionada, "en principio, el señor Assange tiene el derecho a compartir libremente la información que tenga".
En referencia a la información que Wikileaks ha filtrado a la prensa internacional, Pillay sólo ha hecho referencia a las revelaciones sobre las torturas en Irak y acusó a Estados Unidos de haber violado la Ley Humanitaria Internacional.
Críticas a Estados Unidos
Ante esta situación, Pillay ha señalado que ya hay varios relatores especiales de Naciones Unidas que están estudiando las revelaciones y que se pronunciarán al respecto cuando hayan concluido sus informes.
Apoyo de Lula
En la misma línea, el presidente brasileño, Luis Inacio Lula da Silva, ha protestado contra la detención de Assange y ha manifestado su solidaridad con la página web que ha difundido los cables diplomáticos estadounidenses.
Para Lula, Assange "ha puesto al desnudo una diplomacia que parecía intocable" y ha anunciado que desde su blog presidencial de Planto va a emitir una protesta por su captura en Reino Unido.
Mientras, el primer ministro ruso, Vladimir Putin, uno de los que sale peor parados de las filtraciones, ha criticó también la detención del fundador del portal WikiLeaks y a la diplomacia de Estados Unidos por poner en duda las bases democráticas de Rusia.

No hay comentarios:
Publicar un comentario