La estrategia de "demonización"
Kadafi abortó el golpe de la CIA y ahora sufre un aislamiento internacional
"El régimen, en resumen, tiene una gama de mecanismos de represión a su disposición y en el pasado nunca ha mostrado titubeos en responder con brutalidad a la menor señal de protestas", subraya la cadena británica BBC.
La misma prensa internacional que protegió y calló las masacres de Israel en Gaza y en Líbano, que silencia a diario los genocidios de EEUU y la "alianza occidental" en Afganistán, Irak, Pakistán y las zonas petroleras del Cuerno de África, no ahorra munición pesada para condenar el "brutal genocidio" de Kadafi contra su pueblo.
Que, en realidad no es el "pueblo" libio en su conjunto, sino grupos operativos que motorizan las revueltas, armados, entrenados y financiados por la CIA, el Mossad israelí y los servicios "aliados" de Europa.
"El líder libio Muammar Kadafi se aferró al poder el martes al contar con el apoyo cerrado de un ejército leal que se hizo con el control de la capital, en un momento en que una parte importante del este del país parecía haber caído bajo el control de la oposición", señala The Wall Street Journal el vocero financiero del Imperio USA.
La información es coincidente con la de las agencias y cadenas internacionales sionistas (parte de la operación golpista contra Kadafi), quienes coinciden en que el "genocida" libio aplastó "a sangre y fuego" a las manifestaciones en su contra y se replegó bajo el manto del poder militar.
Si consideramos que Libia está cerrada y blindada, y que los titulares y contenidos de la prensa internacional sólo están alimentados por fuentes de la sedición, la conclusión es obvia: Kadafi abortó, exterminó de cuajo, la operación relámpago en su contra utilizando un poder de fuego indiscriminado contra la revuelta callejera.
Y las apreciaciones de las usinas "rebeldes" infiltradas y motorizadas por CIA y la inteligencia occidental aliada (expresadas en la "información internacional") también son coincidentes.
Salvo algunos grupos del ejercito "rebelados" en el Este, las fuerzas del régimen libio controlan el país, sumido en una profunda parálisis social y económica como consecuencia de la represión militar y los enfrentamientos armados.
La estrategia de "demonización"
Y como sucede habitualmente en estas operaciones de derrocamiento de gobiernos (no "dóciles" al Imperio) disfrazadas de "protestas populares" (así pasó con los golpes fracasados de la "revolución naranja", o con la frustrada maniobra contra el régimen militar birmano) abortada la acción militar encubierta en las calles, comienza la segunda fase de la operación golpista: El aislamiento internacional y la "demonización" del régimen y/o de los lideres de los gobiernos que quedan en pie.
Consecuentemente, Muammar Kadafi, que durante años mantuvo un "bajo perfil" y era elogiado por la prensa internacional como un "arrepentido" de su pasado antiimperialista, mientras abría el grifo petrolero a la voracidad sin limites de los pulpos petroleros occidentales, ahora pasó a ocupar el lugar de un "demonio genocida".
Hay una cuestión verificable y estadística: La prensa internacional, sus analistas superficiales vaciados de cerebro estratégico, no analizan objetivamente los hechos que están sucediendo en Libia. Solo se limitan a "comentar" los titulares escritos por las usinas golpistas (las únicas fuentes existentes) y a proclamar consignas "demonizadoras" del jefe del régimen libio
Kadafi abortó el golpe de la CIA y ahora sufre un aislamiento internacional
El jefe del régimen libio, Muammar Kadafi aplastó a sangre y fuego el golpe de la CIA (montado en las "revueltas populares"), controla la mayor parte del territorio libio (aunque quedan bolsones de rebelión militar como secuela) y enfrenta, en una segunda fase, una operación de aislamiento internacional y un intento de división interna de sus fuerzas en un escenario de parálisis económica y social. se es el verdadero titulo desarrollado de los hechos que están sucediendo en Libia, silenciados y deformados por la prensa internacional, parte funcional y operativa del eje sionista USA-UE-Israel en su estrategia de apoderamiento de petróleo y recursos estratégicos en los países islámicos situados en el "eje del mal".
Según la prensa internacional, el jefe libio controla el grueso de su ejército, sus fuerzas policiales, y los mukhabarat (servicios de seguridad), y mantiene el mando sobre el movimiento llamado Comité Revolucionario, que monitorea y supervisa las actividades represivas del régimen contra sus enemigos internos.
Dentro de este dispositivo represivo se inserta el Batallón Disuasivo, la conocida Brigada 32, que opera en Ouezzane, cerca de la frontera con Túnez que es comandada por uno de los hijos de Gadafi, Khemis, entrenada para lidiar con revueltas dentro del país.
También se integra la Legión Islámica, creada en los años 80 por musulmanes provenientes de Sahel, señalada por los opositores como integrada por "mercenarios extranjeros".
"El régimen, en resumen, tiene una gama de mecanismos de represión a su disposición y en el pasado nunca ha mostrado titubeos en responder con brutalidad a la menor señal de protestas", subraya la cadena británica BBC.
Que, en realidad no es el "pueblo" libio en su conjunto, sino grupos operativos que motorizan las revueltas, armados, entrenados y financiados por la CIA, el Mossad israelí y los servicios "aliados" de Europa.
"El líder libio Muammar Kadafi se aferró al poder el martes al contar con el apoyo cerrado de un ejército leal que se hizo con el control de la capital, en un momento en que una parte importante del este del país parecía haber caído bajo el control de la oposición", señala The Wall Street Journal el vocero financiero del Imperio USA.
La información es coincidente con la de las agencias y cadenas internacionales sionistas (parte de la operación golpista contra Kadafi), quienes coinciden en que el "genocida" libio aplastó "a sangre y fuego" a las manifestaciones en su contra y se replegó bajo el manto del poder militar.Si consideramos que Libia está cerrada y blindada, y que los titulares y contenidos de la prensa internacional sólo están alimentados por fuentes de la sedición, la conclusión es obvia: Kadafi abortó, exterminó de cuajo, la operación relámpago en su contra utilizando un poder de fuego indiscriminado contra la revuelta callejera.
Y las apreciaciones de las usinas "rebeldes" infiltradas y motorizadas por CIA y la inteligencia occidental aliada (expresadas en la "información internacional") también son coincidentes.
Salvo algunos grupos del ejercito "rebelados" en el Este, las fuerzas del régimen libio controlan el país, sumido en una profunda parálisis social y económica como consecuencia de la represión militar y los enfrentamientos armados.
La estrategia de "demonización"
Y como sucede habitualmente en estas operaciones de derrocamiento de gobiernos (no "dóciles" al Imperio) disfrazadas de "protestas populares" (así pasó con los golpes fracasados de la "revolución naranja", o con la frustrada maniobra contra el régimen militar birmano) abortada la acción militar encubierta en las calles, comienza la segunda fase de la operación golpista: El aislamiento internacional y la "demonización" del régimen y/o de los lideres de los gobiernos que quedan en pie.
Consecuentemente, Muammar Kadafi, que durante años mantuvo un "bajo perfil" y era elogiado por la prensa internacional como un "arrepentido" de su pasado antiimperialista, mientras abría el grifo petrolero a la voracidad sin limites de los pulpos petroleros occidentales, ahora pasó a ocupar el lugar de un "demonio genocida".
Hay una cuestión verificable y estadística: La prensa internacional, sus analistas superficiales vaciados de cerebro estratégico, no analizan objetivamente los hechos que están sucediendo en Libia. Solo se limitan a "comentar" los titulares escritos por las usinas golpistas (las únicas fuentes existentes) y a proclamar consignas "demonizadoras" del jefe del régimen libio

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