El tablero de la "guerra fría"
Los distintos frentes de conflicto (diplomáticos, económicos y militares) que se vienen desarrollando en las relaciones EEUU-China forman parte de un tablero mucho más complejo en cuyo centro se encuentra un conflicto estratégico por áreas de influencia en el llamado "triángulo petrolero" (Eurasia, El Cáucaso y Medio Oriente) protagonizado por el eje Rusia-China-Irán (el "eje del mal"), y por el eje EEUU-Unión Europea-Israel (el eje "occidental"). En este escenario (y no en el marco limitado que lo presenta la prensa internacional) hay que leer la peligrosa crisis militar desatada entre EEUU y China por la venta de armas a Taiwán.
Con su imagen pública en caída libre, obligado a anunciar su primer ajuste al gasto público, desprestigiado entre sus propias bases electorales, criticado por su continuismo de la "guerra terrorista" heredada de Bush, con su mayoría parlamentaria mellada en el Congreso, sin poder controlar la crisis económica y los conflictos en las zonas de ocupación militar, el presidente USA acaba de ponerle el broche a una semana negra: Una crisis militar con China de difícil pronóstico en su evolución.
Tras el anuncio de un plan del Pentágono para vender a Taiwán 114 misiles defensivos Patriot, 60 helicópteros Black Hawk, varios barcos dragaminas y equipos de comunicación para sus aviones de combate F-16, todo por un valor total de 6.400 millones de dólares (4.616 millones de euros), el régimen chino montó en cólera, lanzó severas advertencias y congeló sus relaciones militares con Washington.
El conflicto se suma al sorprendente anuncio de Google de que podría levantar sus negocios en China, en respuesta a los ciberataques sufridos a sus ordenadores y a los correos de disidentes del país asiático que utilizan su servicio Gmail, que provocó un nuevo foco de tensión en las complejas relaciones entre China y EEUU.
Aunque esta venta de armamento forma parte de un acuerdo alcanzado en 2008 por la anterior Administración Bush, que ya provocó en su momento la suspensión temporal de los contactos militares entre ambos países, llega en el peor momento para el presidente Obama que cerró el trámite de una semana negra para su gestión de solo un año al frente de la Casa Blanca imperial.
La primera reacción de Beijing fue suspender de inmediato los intercambios militares con Washington y amenazar a las compañías implicadas: "Beijing impondrá sanciones a aquellas empresas estadounidenses que participen en la venta de armas a Taiwán", expresó el Ministerio de Asuntos Exteriores chino.
"Considerando el daño severo y el odioso efecto que provocará la venta de armas a Taiwán, suspendemos los intercambios militares con EEUU y las próximas visitas mutuas ya planeadas", informó la agencia estatal Xinhua:
Mediante un comunicado, el Ministerio de Defensa chino, llamó al agregado militar de la embajada estadounidense en Pekín para transmitirle su más "enérgica protesta".
Entre las visitas que podrían ser suspendidas figuran las del secretario de Estado de Defensa, Robert Gates, y del almirante Michael Mullen, jefe del Estado Mayor, así como de su homólogo chino, Chen Bingde, a EEUU.
Por su parte, el viceministro de Asuntos Exteriores chino, He Yafei, se mostró "indignado" por la venta y advirtió de que "podría tener consecuencias que ambas partes no desearían ver".
Según la prensa china, Pekín sancionará a las empresas que participen en la venta, entre las que destacan la división Sikorsky Aircraft de United Technologies Corp., fabricante de los helicópteros Black Hawk, y el gigante Lockheed Martin Corp., que participa en los misiles Patriot junto a Raytheon.Las represalias podrían ir desde el cese de la venta de materias primas (minerales o tecnología informática) hasta la prohibición para alcanzar acuerdos con empresas chinas o con socios de la región

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